viernes, 27 de abril de 2012

Recomendamos. Tania, informadora

Éranse una vez dos ratoncitos y dos hombrecillos que vivían en un laberinto. Estos cuatro personajes dependían del queso para alimentarse y ser felices. Como habían encontrado una habitación repleta de queso, vivieron durante un tiempo muy contentos. Pero un buen día el queso desapareció...
Es una fábula ingeniosa que nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirvieron en su momento pueden quedar obsoletas. El libro puede aplicarse a todos los ámbitos de la vida, ya que el "queso" puede representar diferentes cosas: la felicidad, el trabajo, el dinero, el amor..., y el laberinto que aparece en el libro es el mundo real, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos... y habitaciones llenas de queso.

Elijo este libro porque me parece básico para saber afrontar muchas, casi todas, de las situaciones que se nos presentan en la vida, porque es un libro para leer en diferentes momentos, ya que, en cada uno de ellos el queso representará una cosa distinta para nosotros, porque es rápido, corto, fácil de leer en un viaje de tren, en dos mañanas de metro, una noche antes de dormir..., porque es accesible y sencillo en el lenguaje pero muy profundo en las ideas que transmite, porque, en la situación de crisis actual... hay que prepararse para cambiar con rapidez y para disfrutar de ello una y otra vez.
El Queso no cesa de moverse.